Pasabocas de recepción
De 4 a 6 unidades por invitado mientras llegan y se hacen las fotos. Empanaditas, tequeños, brochetas y croquetas: cosas que se comen de pie y no manchan el vestido.
Quince años · Bogotá y la Sabana
El menú que funciona en unos quince tiene dos proteínas, pasabocas de recepción y un postre que se sirva rápido. Así se arma, desde $28.500 por persona.
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En una fiesta de quince la comida compite con la pista, y esa es la clave para armar el menú. Los platos tienen que servirse rápido, aguantar en el samovar mientras la gente baila y gustarle tanto a los amigos de quince años como a los tíos. Con dos proteínas y una guarnición neutra se resuelve.
La estructura estándar es: pasabocas de recepción, de 4 a 6 por invitado, mientras llegan y se toman las fotos; plato fuerte con dos proteínas —normalmente pollo en salsa y un corte de res—, guarnición doble, ensalada; y postre en porción individual. Todo desde $28.500 por persona con menaje, montaje y meseros incluidos.
El montaje del salón importa tanto como la carta: una estación de servicio por cada 50 invitados, ubicada lejos de la pista para que la fila no la invada. Si el salón está vacío, las mesas, sillas y mantelería se cotizan en el alquiler de menaje. Los precios por número de invitados están en buffet para 15 años.
Ver preciosMenú completo de quince años con menaje, montaje y meseros.
Cómo se arma<br>el menú
De 4 a 6 unidades por invitado mientras llegan y se hacen las fotos. Empanaditas, tequeños, brochetas y croquetas: cosas que se comen de pie y no manchan el vestido.
Pollo en salsa y un corte de res es la combinación que menos falla. Con dos opciones nadie se queda sin comer y la fila avanza más rápido, porque cada quien sabe qué quiere antes de llegar al samovar.
Una guarnición neutra —arroz o papa— y otra con más carácter, más una ensalada con el aderezo servido aparte para que no se marchite durante el servicio.
Porciones individuales: mousse, tres leches o brownie. La torta de quince se porciona aparte, en el momento del brindis, y se sirve junto con el postre del menú.
Una estación de servicio por cada 50 invitados, lejos de la pista y con la fila circulando por un solo lado. Los samovares necesitan un punto eléctrico cerca.
Dos o tres alternativas vegetarianas, veganas o sin gluten, contadas aparte y marcadas en la línea. Se confirman con el número final de invitados, entre 48 y 72 horas antes.
Esto es lo que se sirve, dentro del valor por persona:
WhatsApp 315 308 0275 con la fecha, el salón, cuántos invitados y qué edad predomina. No es lo mismo una fiesta de amigos que una con toda la familia.
Elegimos las dos proteínas, las guarniciones y el postre, y contamos las raciones especiales aparte.
Cuántas estaciones, dónde van y a qué hora sale cada tiempo, coordinado con el vals y la apertura de la pista.
Llegamos dos o tres horas antes, montamos y servimos mínimo cuatro horas. Al cierre desmontamos y retiramos todo.
Cuéntanos cómo te imaginas la fiesta y armamos el menú completo con el total por invitado: WhatsApp 315 308 0275.
Pasabocas de recepción, plato fuerte con dos proteínas —normalmente pollo en salsa y un corte de res—, guarnición doble, ensalada y postre en porción individual, con bebidas durante todo el servicio.
De 4 a 6 unidades por persona en la recepción. Es lo que sostiene el tiempo entre la llegada y el plato fuerte sin que nadie llegue con hambre a la comida.
Una por cada 50 invitados, ubicadas lejos de la pista y con la fila circulando por un solo lado. Cada estación necesita un punto eléctrico cerca para los samovares.
Desde $28.500 con menaje, montaje y meseros incluidos. Lo que hace subir el precio es la proteína: los menús de gama alta llegan hasta $65.000 por persona.
Se porciona en el momento del brindis y se sirve junto con el postre del menú. La suele traer la familia; si quieres mesa de dulces completa, se cotiza aparte.
Sí. Siempre dejamos dos o tres alternativas vegetarianas, veganas o sin gluten, contadas aparte y marcadas en la línea de servicio.