Cuándo conviene
Con puestos asignados, protocolo y discursos programados. En una cena de gala o una boda con guion, levantar a la gente a una línea de buffet rompe el ritmo justo cuando el evento quiere el salón sentado y atento.
Buffet y catering · Bogotá y la Sabana
En la cena servida el plato sale armado desde cocina y llega a la mesa. Conviene cuando hay puestos asignados, discursos y un guion que no se puede interrumpir.
Cotiza tu evento
Servir en mesa cambia el evento entero. Nadie se levanta, el salón se mantiene sentado y el ritmo lo marcan la cocina y el capitán, no la fila. Eso permite discursos, brindis y momentos protocolarios sin que la mitad de los invitados esté de pie en otra parte del salón.
El costo es el mismo del buffet —desde $28.500 por persona y hasta $65.000 con salmón— porque lo que cambia es la coreografía, no el menú. Incluye entrada, plato fuerte con guarnición doble, postre, bebidas, menaje, mantelería, montaje y un mesero por cada diez invitados, con capitán de salón desde 50 personas.
La contrapartida es la rigidez: el plato sale a una hora fija y todos comen lo mismo, así que las dietas especiales hay que confirmarlas por adelantado, con el número exacto de raciones. La alternativa, cuando el evento es más suelto, está en cena tipo buffet, y el orden de tiempos en banquete de comida.
Ver preciosTodo incluido: comida, montaje, menaje y personal de servicio.
Lo que marca
la diferencia
Con puestos asignados, protocolo y discursos programados. En una cena de gala o una boda con guion, levantar a la gente a una línea de buffet rompe el ritmo justo cuando el evento quiere el salón sentado y atento.
Cuando los invitados llegan escalonados, cuando hay muchas dietas distintas o cuando el evento es más informal. Ahí la línea de buffet resuelve sola lo que en plato servido se convierte en una lista de excepciones.
Un mesero por cada diez invitados y capitán de salón desde 50 personas, incluidos en el valor. En servicio en mesa esa proporción importa más: hay que sacar todos los platos casi al mismo tiempo y retirarlos igual.
Se confirman por adelantado con el número exacto de raciones. Cada menú trae 2 o 3 alternativas vegetarianas, veganas o sin gluten sin costo adicional, pero en plato servido no hay margen para resolverlas el mismo día.
Fija y coordinada con el DJ y el programa. En bodas y quinces, entre las 8 y las 9 de la noche. El capitán de salón marca esa salida para que la cocina no compita con un discurso o con el primer baile.
Sigue siendo necesario: de 4 a 6 unidades de pasaboca por invitado durante la llegada. Sin él, la espera hasta la entrada servida se hace larga, sobre todo si el evento empieza tarde.
Con el valor por persona, desde $28.500:
WhatsApp 315 308 0275 con la fecha, el salón, el número de invitados y las horas de cada momento protocolario.
Doce opciones de $28.500 a $65.000 por persona. En plato servido conviene una proteína que funcione para todos.
Con el número exacto de raciones vegetarianas, veganas o sin gluten. En servicio en mesa no hay margen para improvisar.
El capitán marca cada salida coordinado con el DJ. Al cierre desmontamos y retiramos todo.
Cuéntanos el guion de la noche y cuántos invitados esperas y armamos el servicio en mesa: WhatsApp 315 308 0275.
Desde $28.500 por persona y hasta $65.000 con salmón, el mismo valor que el buffet: lo que cambia es la coreografía del servicio, no el menú. Incluye cóctel de bienvenida, entrada, fuerte con guarnición doble, postre, bebidas, menaje y personal.
Cuando hay puestos asignados, protocolo y discursos programados. En una cena de gala o una boda con guion, levantar a la gente a una línea de buffet rompe el ritmo justo cuando el evento necesita el salón sentado y atento.
La rigidez. El plato sale a una hora fija y todos comen lo mismo, así que las dietas especiales hay que confirmarlas por adelantado con el número exacto de raciones. En buffet esas excepciones se resuelven solas en la línea.
Uno por cada diez invitados, con capitán de salón desde 50 personas, incluidos en el valor. En servicio en mesa esa proporción pesa más, porque hay que sacar todos los platos casi al mismo tiempo y retirarlos igual.
Sí, y sigue siendo de 4 a 6 unidades de pasaboca por invitado. Sin él, la espera hasta la entrada servida se hace larga, sobre todo en eventos que empiezan tarde o donde la ceremonia previa se corre.
A hora fija, coordinada con el programa: en bodas y quinces, entre las 8 y las 9 de la noche. El capitán de salón marca esa salida para que la cocina no compita con un discurso, el brindis o el primer baile.